La cantidad de ejercicio influirá en su acción antiedad

Un estilo de vida sedentario es uno de los mayores factores de riesgo para algunas condiciones clínicas, tales como, estrés oxidativo, diabetes tipo 2 y/o enfermedad cardiovascular. Lo anterior se puede combatir a través del Entrenamiento Físico (EF), ya que mediante esta actividad se disminuye el estrés oxidativo, al disminuir la Especies Reactivas de Oxigeno (ERO) y al aumentar las moléculas antioxidantes. Sin embargo, durante el ejercicio la producción de ERO puede ser mayor a la capacidad del sistema antioxidante endógeno del organismo, por lo cual se necesitan mecanismos antioxidantes adaptativos, conocidos como mitohormesis. Una de las moléculas que se involucra en el mecanismo antioxidante asociado al ejercicio es la Sirtuina 1 (SIRT1), la cual es una desacetilasa dependiente de NAD+. SIRT1 aumenta la capacidad antioxidante celular y mejora la biogénesis mitocondrial contrarrestando así el envejecimiento y las enfermedades asociadas a la edad. Sin embargo, la activación y acciones de la Sirtuina dependen en gran medida del tipo, intensidad y duración del entrenamiento físico que se realice. En específico, se ha mostrado, que el ejercicio aeróbico produce una modulación optima de SIRT1 favoreciendo sus acciones antisenescentes y antioxidantes en comparación con un entrenamiento mixto o anaeróbico. Aunque también se debe aclarar que si sobrepasa los límites de resistencia aeróbica la producción de SIRT1 no proveerá las cualidades antioxidantes suficientes para contrarrestar los efectos de la oxidación celular producida por el EF. Este es un motivo más por el cual es necesario monitorizar nuestra capacidad física al entrenar y así poder evitar lesiones y aprovechar al máximo los beneficios del ejercicio.

Más información

Deja un comentario