Un tema poco estudiado con respecto a la sexualidad femenina, es la experiencia de los orgasmos múltiples (OM). Aproximadamente en el año de 1953 se registró que el 14% de las mujeres experimentaban este tipo de clímax sexual y en 1966 se aceptó que este fenómeno es fisiológicamente posible, sin embargo, hasta el momento no está 100% comprobado. Entre otras cosas, cuesta trabajo conceptualizar los OM, debido a que pueden ser de diversos tipos: coitales, extracoitales, vaginales y de clítoris. Otro factor para que dificulta definir los OM es el intervalo de tiempo entre ellos, ya que algunas veces pueden suceder secuencialmente en un par de segundos o pasar uno o dos minutos entre orgasmo y orgasmo. En base a esto pueden clasificarse en orgasmos repetidos, los cuales suceden serialmente pero con un lapso de “descanso”, y el segundo tipo, son los orgasmos secuenciales, que son los que se experimentan con un tiempo de latencia de 20 a 60 segundos. Además, durante cada orgasmo se aumenta el flujo sanguíneo en los genitales femeninos, lo cual crea tensión en sus tejidos, lo que se siente como si se ejerciera una fuerza, la cual puede variar de orgasmo a orgasmo. En general las mujeres reportan una mayor frecuencia de sensaciones multiorgásmicas cuando tienen una relación sexual con una pareja en comparación con la autosatisfacción. Además la posibilidad de OM puede aumentar hasta un 54% si la pareja es catalogada como adecuada por quien los experimenta. Entonces, las posibilidades de orgasmos múltiples en una misma sesión sexual son amplias para las mujeres y mucho dependerá de la interrelación con su pareja.
