Más de 650 millones de adultos en todo el mundo padecen obesidad; la prevalencia de esta condición ha aumentado rápidamente en los últimos 50 años. Esta patología se ha convertido en uno de los problemas de salud pública más importantes a nivel mundial y está fuertemente asociada con otras comorbilidades, como Diabetes mellitus tipo 2, enfermedades cardiovasculares, artrosis, apnea, depresión y cáncer. Entre las dietas más efectivas para adelgazar se encuentran la restricción calórica y las dietas basadas en la regulación de macronutrientes. Otra dieta que tiene efecto sobre el peso corporal es la dieta Atkins, que es una dieta que limita el consumo de carbohidratos, se ha comprobado que implementarla durante al menos 6 meses resulta en una pérdida de peso importante. Recientemente, el ayuno intermitente y la alimentación con restricción de tiempo se han vuelto populares y parecen ser eficaces para perder peso. Para que una dieta dirija hacia el control de peso, es importante, el control del entorno obesógeno, incluidos los factores sociales, culturales y los sistemas de suministro de alimentos. Otro elemento importante en el proceso de pérdida de peso es controlar la cantidad de comida que se ingiere, el tipo de comida ingerida y el horario de administración de los alimentos. En base a todo esto, se propone que existe una dieta adecuada para cada persona e idealmente debe ser diseñada y monitoreada por un profesional de la salud capacitado. Más información
