El consumo de Bebidas Azucaradas (BA) está asociado a distintas repercusiones en la salud tanto para infantes como para adult@s, entre ellas: caries dental, enfermedades cardíacas y aumento de peso. Este tipo de bebidas son mayormente consumidas por niños no caucásicos de ingresos bajos. Entre los elementos que pueden dirigir a una alta ingestión de BA están las estrategias de marketing, la percepción que se tenga acerca del agua potable, así como el costo relativamente bajo y alta disponibilidad de este tipo de productos. Por estos, y otros motivos, es indispensable intervenciones escalables para diversos sectores de la población, en las cuales se aborden las barreras relevantes para la elección de bebidas saludables. Dichas estrategias deben de ser diseñadas para la sociedad actual, es decir, deben de transmitir información de forma rápida y efectiva, también debe de buscarse la forma que pueda llegar a zonas de difícil acceso. Por otro lado, es importante que se tome en cuenta el sistema de salud en el cual se promoverá la disminución del consumo de bebidas azucaradas. Procurando un salario adecuado para los profesionales de la salud que se encarguen de alfabetizar a las personas entorno a este tema y además que estos profesionales reciban una formación sólida y continua. Así podemos crear una estrategia de educación alimentaria que puede disminuir los índices de obesidad y comorbilidades asociadas.
