La buena alimentación ayuda a disminuir las enfermedades no transmisibles

Las Enfermedades No-Transmisibles (ENT) son condiciones complejas y son representadas, por enfermedades cardiovasculares, respiratorias crónicas, diabetes, cáncer y enfermedades mentales. Estas patologías se generan a partir de una combinación de factores, entre ellos: genéticos, fisiológicos, conductuales y ambientales. En el año de 2019 se calcula que el 70% de las muertes en el mundo se relacionaron con una ENT. En algunos países de Latinoamérica, tales como México, se calcula que aproximadamente el 15% de la población que muere prematuramente se debe a una de estas patologías. Por razones como esta es que las ENT son consideradas un problema de salud a nivel mundial. Lo que, se ha mostrado, puede disminuir la prevalencia de este tipo de patologías es llevar una alimentación adecuada a través del consumo de frutas, verduras, cereales y semillas, ya que estos alimentos son ricos en compuestos polis fenólicos antioxidantes. Además, estos compuestos influyen en la generación de un microbiota intestinal adecuada, lo cual en conjunto con una alimentación saludable disminuye drásticamente la probabilidad de padecer una ENT. Esto debido a que una población macrobiótica saludable ayudará a fortalecer nuestro sistema inmune haciéndonos más resistentes a una gran diversidad de enfermedades. Todo esto muestra que una buena alimentación puede disminuir la posibilidad de padecer algún tipo de enfermedad no trasmisibles. Es adecuado mencionar que, se plantea, este efecto puede aumentarse cuando al mismo tiempo se realiza alguna actividad física de forma regular. 

Más información 

Deja un comentario