La práctica regular de ejercicio, así como, el establecimiento de conductas alimentarias saludables son el primer paso en el abordaje clínico de los pacientes con obesidad y/o hipertensión. En la actualidad, para incentivar lo anterior, la Organización Mundial de la Salud, lleva muchos años promoviendo intervenciones sanitarias administradas a través de internet y tecnologías. Otras estrategias para que las personas puedan generar un cambio de estilo de vida efectivo y perdurable es el uso de video ejemplificadores y también, se ha demostrado, que el simple gesto de los médicos hablando con los pacientes sobre sus propias prácticas personales, en términos de actividad física y nutrición, ayuda a promover la salud general del paciente. Esto se debe a que es más probable que los pacientes adopten comportamientos saludables cuando su médico también los practica. Esto, se plantea debido a que, se ha registrado, que l@s médic@s físicamente activ@s y conscientes de la salud pueden convertirse en modelos influyentes para sus pacientes, motivándolos a adoptar estilos de vida más saludables con el objetivo de prevenir y tratar posibles enfermedades crónicas. De hecho, la promoción de la salud por parte de los médicos es más eficaz que subcontratar el asesoramiento a un entrenador de salud, en parte porque los pacientes ven a los médicos como la fuente más autorizada en la que confiar su salud. De esta forma se sugiere que el llevar un diseño y seguimiento de los cambios de estilo de vida, entre ellos la realización de alguna actividad física, pueden potenciarse si se consulta frecuentemente a los profesionales de la salud debidamente capacitados.
