El estado de salud del musculo esquelético tiene un papel fundamental en la función física, el rendimiento atlético y la salud metabólica, por ejemplo, niveles bajos de masa muscular se asocian a una mayor mortalidad en adultos mayores y con comorbilidades. Por su parte, la masa muscular está regulada por agentes internos y externos, entre los internos, se encuentran, procesos orgánicos locales y sistémicos, y en los externos, el entrenamiento con ejercicios de fuerza es el que más contribuye a la generación de masa muscular (hipertrofia). Molecularmente diversos procesos son asociados a la hipertrofia, la cual se define como el aumento del área transversal axial de un músculo/fibra muscular, entre ellos la acumulación de proteínas celulares dentro de las fibras musculares pre-existentes. Lo anterior, sucede cuando la síntesis de proteínas musculares excede su descomposición, mecanismo que se denomina red de equilibrio proteico. En caso de pérdida de masa muscular por un balance proteico negativo, se favorecerá la atrofia del musculo esquelético, lo cual ocurre en una gran variedad de escenarios sistémicos, como actividad física reducida y/o reposo en cama. Esto resalta la importancia de la identificación de los mecanismos que regulan el recambio de proteínas musculares para favorecer el anabolismo neto, o la ganancia de masa muscular. Todo lo anterior debe de ser manejado con los profesionales encargados de nuestro entrenamiento si uno de nuestros objetivos primordiales es la hipertrofia.
Rutina de ejercicio (Femoral)
