Las Enfermedades Cardiovasculares (EC) son actualmente la primera causa de muerte en la edad adulta. Uno de los factores que desencadenan este tipo de patologías es el endurecimiento de las paredes de algunas arterias, tales como, la aorta y las carótidas, asociado a la edad. Este endurecimiento esta mediado por cambios en la matriz extracelular dentro de las paredes de las arterias, incluida la degradación de las fibras de elastina, que se reemplazan por la deposición de colágeno (fibrosis) y una mayor formación de moléculas de entrecruzamiento. Este desequilibrio del medio molecular vasoactivo, más una disminución en la biodisponibilidad del óxido nítrico (ON), induce un segundo cambio negativo con el envejecimiento vascular: la disfunción endotelial. Se ha mostrado que hombres que practican ejercicio aeróbico pueden mejorar la velocidad de pulso de la arteria carótida a la femoral, lo cual indica una menor probabilidad de rigidez en dichas arterias. En mujeres que practican algún tipo de ejercicio aeróbico también se ha observado una velocidad de pulso de la arteria carótida a la femoral que no corresponde con una disminución de la rigidez arterial. En conjunto, estos hallazgos indican que la rigidez aórtica con asociada a la edad se atenúa en hombres y mujeres sanos que realizan ejercicio aeróbico regular, esto en comparación con los adultos sedentarios.
