La actividad física después del parto es asociada a distintos beneficios físicos y mentales. La fase posparto tiene distintos desafíos para las mujeres, quienes se enfrentan al cambio de identidad hacia la maternidad y además cambios en la salud mental y física. A pesar de esto los apoyos postpartos son escasos tanto en lo mental como en lo físico, lo cual puede llegar a generar angustia. Un factor que puede ayudar a disminuir esto, es el ejercicio, ya que diversos estudios indican que favorece la reconexión de las personas con sus cuerpos mientras reduce la coacción mental con una serie de beneficios para la salud física. Sin embargo, las nuevas madres generalmente carecen de tiempo para realizar alguna actividad física debido al cuidado del@ bebe y falta de capacitación para crear programas de ejercicio seguros y factibles después del parto. Además de todo esto las mujeres muestran poca confianza en torno a la actividad física, lo que sumado a los cambios de identidad que se están experimentando también son un obstáculo para realizar alguna actividad física regularmente. Varios estudios indican que los factores que pueden contrarrestar las situaciones anteriormente mencionadas son: crear un entorno de apoyo, sin prejuicios, así como al posibilidad de incluir a los niños y la provisión de programas de ejercitación que se centran en la fuerza y la función móvil. Cuando estos factores se encuentran presentes, se ha registrado, que las personas posparto tienen mejoras positivas en su bienestar físico y mental. Es deseable, entonces, que por parte de las personas cercanas se genere un ambiente de recuperación propicio para la mujer en situación posparto,
