Los alimentos funcionales pueden concebirse como aquellos, que se ha registrado, aportan un beneficio específico para la salud aparte de su contenido nutricional. Entre estos alimentos encontramos a la avena, esta planta pertenece a la familia de las poáceas y es comúnmente conocida como Avena Sativa. Este cereal es cada vez más consumido por los humanos, debido a sus beneficios que asociados a la salud, se ha mostrado que dichos beneficios son relacionados con compuestos como los β-glucanos. Además de estos azucares también es fuente de vitamina E antioxidante (tocoles), ácido fítico, ácido fenólico, avenantramidas, arabinoxilanos y celulosa. Los β-glucanos tienen grandes propiedades funcionales y nutricionales, es fibra para el cuerpo y controla los niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa en sangre. Este cereal es una fuente rica en fibra insoluble que funciona como agente de retención de agua y puede reducir el tiempo de tránsito intestinal cuando se consume en cantidades adecuadas. Un producto derivado de la avena es el salvado, este es una fibra dietética y una fracción enriquecida con glucano que se usa en productos que mejoran el estado nutricional. Todas estas propiedades permiten plantear a la avena como un alimento funcional que es adecuado como coadyvante en el tratamiento de distintas patologías, tales como problemas digestivos, hipertensión, diabetes y otros padecimientos. Es necesario recordar que los efectos de este tipo de alimentos deben de ser monitoreados por profesionales de la salud debidamente capacitados.
