Los factores conductuales, que incluyen principalmente cuestiones relacionadas con la dieta, el consumo de tabaco y alcohol, y la actividad física que de otro modo podría definirse como un estilo de vida, demuestran un impacto significativo en la esperanza de vida. En cuanto a dietas, se ha observado, que el vegetarianismo tiene un impacto positivo en cuanto a prevención de enfermedades, mejora de la salud e incluso en cuestiones ambientales. Por ejemplo, las dietas vegetarianas disminuyen la incidencia de enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes, hipertensión y obesidad. En este tipo de dietas se eliminan los alimentos cárnicos y en algunos casos se permiten el consumo de huevos y productos lácteos. Generalmente los productos vegetales que se consumen, tales como, cereales, verduras, frutas, legumbres, frutos secos y semillas, contienen grandes cantidades de fibra, vitaminas, minerales y sustancias fitoquímicas. Existen varios tipos de estos regímenes alimenticios, el criterio para distinguirlos es la inclusión y eliminación de ciertos alimentos. Por ejemplo, encontramos: el semivegeterianismo, incluye carne ocasionalmente, el pescetarianismo, incluye huevos, pescados y productos del mar, el vegetarianismo, no incluye pescados, productos de mar ni carne, pero si huevos, el veganismo, solo incluye productos de plantas, el crudiveganismo, solo incluye productos crudos de plantas, y el frutarismo, solo se incluyen frutas crudas. Es conocido que todos estos tipos de dieta favorecen la presencia de un buen estado de salud, sin embargo, es recomendable, como cualquier persona, checarse con un profesional de la salud regularmente.
