Las dietas basadas en vegetales reducen el riesgo de desarrollar algunas enfermedades crónicas y ecológicamente tienen varias ventajas, ya que, los recursos gastados son menores, es menos invasiva en los biomas donde es introducida y se disminuye la producción de gases de efecto invernadero. Sin embargo, aun en nuestros días es muy cuestionada el aporte que este tipo de dietas puede hacer para los deportistas. Algunos estudios realizados en personas que emplean entrenamientos de fuerza, aeróbico o anaeróbico, mostraron que este tipo de dieta no mejoran ni disminuyen su rendimiento en comparación de dietas que consumen proteína animal. Esto puede explicarse a que, se ha mostrado, que la dieta mixta tiene 58% de carbohidratos, 27% de lípidos y 15% de proteína, mientras que una vegetariana incluye 58% de carbohidratos, 28% de lípidos y 14% de proteína. Lo anterior permite plantear que el aporte energético y proteico de los dos tipos de dieta se relacionara con un rendimiento físico similar. Aunque una de las diferencias entre la dieta vegetariana y la omnívora es que la primera aporta una menor cantidad de creatina y carnitina al plasma, que pueden compensarse con la ingesta de complementos alimenticios.
