En la actualidad una de las principales creencias del ejercicio aeróbico es que su influencia sobre la hipertrofia, es prácticamente nula. Sin embargo, este tipo de ejercicio puede disminuir la pérdida de masa muscular asociada a la edad, inactividad física, incapacidad de síntesis proteíca o alguna enfermedad asociada, disminución de función mitocondrial y vías catabólicas intracelulares, entre otros factores. Es planteado que dicha disminución de la sarcolemía (pérdida de masa muscular) asociado a la actividad aeróbica es relacionada a que favorece la biogénesis y dinámica mitocondrial, aumenta la síntesis de proteínas musculares, favorece la hipertrofia de la miofibra y del musculo en su totalidad. En cuanto a hipertrofia muscular, se ha mostrado, mediante técnicas de imagenología que un entrenamiento aérobico induce crecimiento muscular de 9% en personas entre 20-80 años, esto cuando se camina o corre de forma recurrente 5 veces a la semana, al menos, por 6 meses continuos. De este tipo de estudios, se ha registrado, que la hipertrofia muscular generada por la práctica de ejercicios aeróbicos dependerá de la intensidad del ejercicio, debe ser entre 70 y 80% de la Frecuencia Cardiaca Máxima. Otro factor que influirá sobre esto será la duración de las sesiones de ejercitación, estas deben de ser de 30 a 45 minutos y su frecuencia deberá estar entre 4 a 5 días a la semana. A través de este tipo de rutinas logran una cantidad suficiente de contracciones musculares y carga muscular similar a lo obtenido mediante programas de ejercicios de resistencia o fuerza. De esta forma podemos olvidar el mito de que el ejercicio aérobico no se complementa con la hipertrofia, sin embargo, las rutinas y régimen nutricional que se necesita para lograr esto debe de ser dirigido por un profesional debidamente calificado.
Rutina de entrenamiento (Piernas y glúteos)
