El ejercicio es un promotor de la salud de los huesos, ya que la fuerza mecánica que se utiliza en la actividad física promueve la proliferación de células óseas y una remodelación esquelética adecuada. La carga mecánica ejercicio durante el ejercicio causa un intercambio de fluidos en las redes caniculares de los huesos, lo que sensibiliza a los osteocitos hueso-embebidos. Lo anterior se traduce en señales químicas que son trasmitidas a osteoclastos y osteoblastos, mejorando el intercambio óseo. De esta forma se mejora la salud de los huesos y se previene la osteoporosis, previniendo la perdida ósea por la edad, así como en la juventud. Por ejemplo, se ha mostrado, que en niños el ejercicio es necesario para obtener una masa ósea adecuada para prevenir posibles fracturas o/y osteoporosis. En el contexto de la salud muscoloesquelética, el entrenamiento de fuerza es altamente recomendado para contrarestar los efectos de la edad y el estilo de vida. Ejemplo de esto, son las investigaciones que indican que la realización de una rutina de sentadillas provee una herramienta de entrenamiento de baja intensidad que mejora las propiedades esqueléticas y la función neuromuscular, en adultos jóvenes y mujeres post-menopaúsicas. Este mismo ejercicio puede promover el fortalecimiento de la cadera y las vértebras, los cuales son sitios proclives a fracturas o/y osteoporosis. Por otro lado, las rutinas de entrenamiento a intervalos de alta intensidad mejoran el metabolismo óseo y la densidad ósea. (Más información).
A continuación, les dejamos una rutina de TRX con la que le podemos realizar una rutina de hombro.
Rutina de Ejercicio (Hombro)
