La restricción de flujo sanguíneo aumenta tu potencia al realizar un ejercicio

La reducción del flujo sanguíneo, o Isquemia, es una técnica usada entre o intra rutinas de ejercicio para mejorar el rendimiento. Esta estrategia es no-invasiva y fácil de aplicar, se puede ejercer de forma continua (durante el ejercicio y periodos de descanso), intermitente (solo durante la actividad física) o como pre-acondicionamiento (antes del ejercicio). Se ha demostrado que la Isquemia tiene efectos benéficos sobre el rendimiento en natación, running, bicicleta y en las actividades de resistencia. En un estudio, se muestra, que la aplicación de la reducción de flujo sanguíneo utilizada durante los intervalos de descanso aumenta significativamente la potencia y velocidad con la que se realiza 5 series de tres repeticiones de press en banca en un 60%. Esto indica que el interacondicionamiento isquémico puede mejorar efectivamente el rendimiento de la parte superior del cuerpo durante un ejercicio de resistencia. Por otro lado, se registró que la oclusión arterial isquémica de alta presión, usada durante el ejercicio, puede aumentar la velocidad con la que se realiza press de banca en un 70% y con la que se ejecuta el ejercicio de prensa en un 20- 50%. Como se puede intuir el efecto de la isquemia es distinto en extremidades superiores e inferiores, por lo que es recomendable que este tipo de entrenamiento sea diseñado y supervisado por un profesional.

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