Muchos complementos afectan nuestro rendimiento físico, uno de ellos son los probióticos, los cuales, en general, son microorganismos que ayudan al microambiente del sistema digestivo humano. Las bacterias más frecuentemente utilizadas como probioticos son: Bifidobacterium, Lactobacillus, Enterococcus, Propionibacterium y Saccharomyces boulardii. Entre muchas acciones estas bacterias influyen en funciones inmunes, digestivas e incluso disminuyen los síntomas de algunas enfermedades respiratorias. Los mecanismos por los cuales mejoran la salud, son los siguientes: incrementan las defensas intestinales, modifican la secreción de citosinas por macrófagos, tienen efectos antibacterianos, regulan producción de sistemas antioxidantes, incrementan la comunicación entre sistema inmune y microbiota, por mencionar algunos. Además, estas bacterias ayudan en las consecuencias postejercicio como lo son: la depresión inmune, la desregulación inflmatoria, el incremento del estrés oxidativo, la endotoxemia, etc. Además, se ha encontrados que el consumo de probioticos disminuye la producción de algunas moléculas pro-inflamatorias asociadas a la práctica de una actividad física, como lo son la IL-6 y el TNF-α. Por otro lado, el consumo de este complemento alimenticio, se ha asociado, a la reducción de los niveles postejercicio de especies reactivas de oxigeno debido a su capacidad antioxidativa. En el entrenamiento aeróbico los probioticos incrementan la absorción de aminoácidos y glucosa durante el ejercicio, al mismo tiempo aumenta la producción de ácidos grasos de cadena corta, todo esto genera más energía disponible para realizar cualquier actividad física (Más información). Así mostramos que los probioticos son un complemento alimenticio que ayuda a varios niveles orgánicos y que directamente puede influir en nuestro rendimiento físico.
Rutina de ejercicio (Rutina de box)
