El vegeterianismo es un estilo de vida que se ha popularizado alrededor del mundo, entre otras cosas debido a la consientización de la sociedad acerca de la ecología, la protección al medio ambiente, los riesgos de las enfermedades favorecidas por la comida de origen animal y el impacto positivo sobre la salud de las dietas basadas en plantas. Entre los tipos de vegetarianismo encontramos a l@s vegan@s, estas personas rechazan el consumo de cualquier animal, cualquier producto de origen animal o cualquier ingrediente que provenga de un animal. Entre los beneficios de este tipo de dieta se encuentra la disminución de los niveles de lípidos de baja densidad (LDL), regulación de la presión sanguínea, decremento del riesgo cardiorrespiratorio o enfermedad cardiaca. A nivel atlético el veganismo, se ha relacionado, con varios factores positivos, como: reducción de la masa grasa, disminución de la inflamación postejercicio, decremento del estrés oxidativo, mejora en la disponibilidad de glicógeno e incremento de la capacidad aeróbica submáxima y máxima. Además, este estilo de vida influye en la retoma máxima de oxigeno (VO2max) a través de la regulación de la masa corporal y la capacidad aeróbica. Por otro lado, algunos estudios indican que la combinación por cuatro semanas de una rutina de Entrenamiento a Intervalos de Alta Intensidad combinada con dieta vegana mejora la fuerza de los practicantes. Todo esto nos indica que un deportista puede tener buenos resultados en su rendimiento físico aeróbico, en su fuerza y en algunos otros parámetros aun cuando siga un estricto régimen vegano.
