El escuchar música puede disminuir los hábitos alimenticios no-sanos

Hay diferentes estrategias de contender con las emociones y se pueden clasificar en adaptaciones positivas o negativas, y algunas de ellas se relacionan con los hábitos alimenticios. Un ejemplo de adaptación emocional negativa relacionada con la alimentación es el ingerir alimentos no-sanos, comer incontroladamente con una intensidad y frecuencia intensas. Lo anterior, realizado por un tiempo prolongado puede asociarse al desarrollo de obesidad y consecuentemente relacionarse con otras enfermedades, tales como el síndrome metabólico y/o diabetes. Por este y otros motivos es necesario buscar maneras de eliminar las adaptaciones emocionales negativas, una de estas estrategias es escuchar música. La música genera la expresión de algunos neurotrasmisores afectando así el estado emocional de una persona disminuyéndole el estrés y dirigiéndolo hacía una mejora en su humor. En relación a esto, se ha observado que, la mejora en el estado emocional generado por la música puede mejorar el estado emocional del ser humano, ya sea por depresión, ansiedad u otro, y así favorecer que mejore sus hábitos alimenticios. Entonces, si se detecta algún trastorno alimenticio se puede probar el escuchar música de agrado del o la paciente y así influir en su componente emocional y mejorar su alimentación, aunque esto debe de ser monitorizado por un profesional de la salud debidamente capacitado.

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