Un coctel que no es catalogado como coctel, así como Plutón ya no se considera planeta, es la sangría. Esta bebida es de origen español y en su preparación se combina vino, fruta, refresco, algún licor, puede ser whiskey, y azúcar o jarabe. Una razón más para autoregular el consumo de alcohol es que este producto es asociado con la obesidad. El consumo desmedido de bebidas alcohólicas favorece la ganancia de peso y determina los niveles séricos de lípidos. El beber alcohol de una forma moderada elevará los niveles de liporproteínas de alta densidad (HDL) pero también el de los triglicéridos mientras que disminuye los niveles de lipoproteinas de baja densidad (LDL). Por otro lado, el alto consumo de productos alcohólicos tienen un efecto desfavorable en cuanto a lípidos séricos y lipoproteínas. De esta forma se plantea que la manera en que alguien consume alcohol puede contribuir al desarrollo de sobrepeso y obesidad e incluso afectar cambios en enzimas como la lipoproteinlipasa, la cual juega un rol importante en la dislipidemia (Más información). Por lo cual, traten de consumir la Sangría Blanca de forma moderada.
