La satisfacción sexual depende de varios factores, tales como los elementos, físicos, emocionales, fisiológicos, cognitivos y psicológicos. Entre los aspectos psico-emocionales relacionados con la calidad de la sexualidad, se encuentra la generación de intimidad, la que en esencia se produce cuando un individuo comparte información o sentimientos personales a otra persona. Esta apertura dirige hacia un soporte social y satisfacción asociada a las relaciones interpersonales. La presencia o ausencia de este aspecto, se ha relacionado, con una elevada satisfacción sexual, o con episodios de disfunción y/o falta de actividad sexual, respectivamente. Lo anterior se plantea sucede a que el grado de intimidad se relaciona proporcionalmente con el distanciamiento que tenemos con la pareja. Dicho distanciamiento se produce en cada individuo por razones de auto-protección y depende de cómo interacciona con su contexto. Entre más corta sea la distancia con la pareja hay una mayor posibilidad de expresar nuestros sentimientos, creencias, intenciones y preferencias sin temor a ser rechazados, en todos los ámbitos, entre ellos el sexual. Cabe resaltar que la creación de esta cualidad, de la intimidad, debe de ser reciproca y se ha observado que es necesario compartir tanto las buenas como las malas experiencias, ya que esto generará una mayor cercanía entre las partes involucradas. Lo anterior debido a que el reprimir algún tipo de experiencia puede disminuir la calidad de la relación. En el plano sexual se ha observado que existe un mayor nivel de satisfacción cuando se muestra un mayor nivel de intimidad. Entonces si lo que queremos es aumentar la calidad de nuestras relaciones sexuales uno de los factores que podemos explorar son herramientas para nutrir nuestra intimidad en pareja.
