Ya les hemos hablado acerca de las rutinas de entrenamiento de alta intensidad, ahora les comentaremos acerca de las rutinas de ejercicio de baja intensidad (EBI), estas rutinas generalmente se usan para personas con alguna patología o de edad avanzada o como complemento de un ejercicio de mayor intensidad. En cuanto a la última opción, se plantea que hacer un EBI en la mañana mejora el rendimiento y efectos de un entrenamiento de mayor intensidad por la noche. Se ha demostrado que una rutina EBI durante el comienzo del día mejora el salto, potencia, flexibilidad, resistencia cardiorrespiratoria y capacidad anaeróbica por la noche. Esto sucede debido a que se disminuye la presión sanguínea, se aumenta el consumo de oxigeno durante varias horas después del ejercicio, se modifica la secreción hormonal y contribuyen a regular y sincronizar los ritmos circadianos. Una rutina de baja intensidad, es hacer 15 minutos de bicicleta en la mañana y 32 minutos a las 4 de la tarde, este tipo de entrenamiento mostró disminuir la frecuencia cardiaca, la presión sanguínea y además el aumentar intercambio de oxígeno en el entrenamiento nocturno. Con esos resultados, se considera, se demostró que la practica matutina de un EBI puede aumentar la respuesta fisiológica de un entrenamiento nocturno. De esta forma, se muestra que el EBI es importante para fortalecer los resultados de nuestro entrenamiento de mayor intensidad.
