Los deportes de combate han crecido en popularidad en los últimos años, en estas últimas olimpiadas en Tokio el 25% de las medallas de oro se repartieron en estas disciplinas. Entre estos deportes el Box es uno de los más populares, tan solo en Estados Unidos en 2017 se registraron 6 millones de personas que lo practicaban. En l@s boxeador@s es común la pérdida de peso en días o semanas previas a su competencia, esto para dar el gramaje de su categoría o buscar ventaja sobre sus oponentes. Lo anterior, se trabaja con un equipo multidisciplinario de profesionales a través de distintas estrategias, como lo son: restricción de ingesta energética (dieta y ayuno graduales) y reducción de fluidos corporales totales (disminución de ingesta de líquidos, incrementó del volumen de sudor y en algunas ocasiones con fármacos). Un estudio realizado en 164 atletas mostró que el método de ajuste de peso varía por cada boxeador y que entre otras cosas la respuesta de pérdida de peso dependerá de principalmente de dos factores, el nivel de entrenamiento del boxeador (amateur o profesional) y la edad. También se mostró que a una mayor cantidad de peso perdido en poco tiempo se incrementa la posibilidad de disminuir su rendimiento físico. Es notorio mencionar que el género no se apuntó como un factor que influye en la cantidad de peso que pierde una persona en el ajuste de peso de l@s boxeador@s. Cabe mencionar que las estrategias de pérdida de peso en l@s boxeador@s profesionales son más agresivas, sin embargo, en teoría tienen un equipo médico y de nutrición que los respaldan. Entonces las estrategias de ajuste de peso de l@s boxeador@s son muy eficaces, pero deben de ser tomadas con cuidado, ya que en algunas ocasiones pueden ser contraproducentes.
