Una de las fases más complejas de la sexualidad humana es el orgasmo. En el caso de la mujer la excitación sexual crea cambios en el cerebro y en el cuerpo que pueden llegar a favorecer la experiencia de un placer intenso, el orgasmo. Esta experiencia tiene una dependencia multifactorial y trasciende el máximo nivel de placer creando un estado alterado de consciencia usualmente acompañado de contracciones rítmicas de los músculos vaginales, de la pared uterina, del ano y además vasocongestión genital, todo esto crea una sensación de bienestar y alegría. La mujer a diferencia del hombre puede tener múltiples orgasmos y la intensidad puede variar entre ellos, en algunos casos, el ultimo orgasmo puede ser más intenso que el primero, la duración promedio, que se ha reportado hasta el momento, está entre los 10 a 25 segundos. La sensación orgásmica femenina mejora con la edad debido a que existe un mejor entendimiento de su fisiología, regiones eróticas, fantasías, ambientación, lenguaje, fuerza, ritmo, etc. También existen ejercicios que se recomiendan para aumentar el placer sexual del orgasmo, entre ellos encontramos, las contracciones bulbocavernosas e isquicavernosas. Por otro lado, la secreción de hormonas, como la prolactina y neurotasmisores, como la serotonina, influyen en la sensación orgásmica de la mujer. Como hemos mostrado hasta el momento el orgasmo femenino es algo multifactorial y complejo que abarca componentes hormonales, neurológicos, psicológicos y más, por esto y otras razones no se ha encontrado un fármaco o sustancia que ayude al 100% con esta sensación. En otras palabras, el orgasmo femenino es algo que debe de ser trabajado delicadamente en pareja.
