El cáncer de mama es una de las primeras causas de muerte de mujeres de 25 años en México, sin embargo, la supervivencia a 5 años de este tipo de pacientes en nuestro país es del 83.1%. Las mujeres que sobreviven a este tipo de enfermedad pueden tener diversas secuelas derivadas de su tratamiento, entre ellas linfedema, problemas cardiovasculares, hormonales y/o osteoarticulares. Estos eventos afectan algunos rubros de su calidad de vida. El ejercicio se ha observado puede ayudar a mejorar la situación anterior, por ejemplo, se mostró que un plan de activación física donde se incluyen ejercicios cardiorrespiratorios y de fuerza pueden ser útiles. Dicho plan duró 24 semanas y al finalizar las participantes mostraron mejores condiciones cardiorrespiratorias, una mayor masa muscular y un incremento en su calidad de vida. Por lo cual puede ser recomendable promover la práctica de alguna actividad física para las sobrevivientes de esta patología, aunque siempre con la ayuda de profesionales debidamente capacitados.
