El ejercicio es importante a cualquier edad, sin embargo, practicarlo desde la niñez favorece el desarrollo psicoemocional de las personas de edad temprana. En niños entre 8 y 11 años se mostró que la práctica muy básica, por 2 horas semanales, por seis meses, de un deporte, ya sea futbol, basquetbol, natación, caminata, etc, ayudan a incrementar sus habilidades atléticas. Esta misma práctica aumenta su salud física, su rendimiento escolar, sus habilidades emocionales, sus actitudes sociales y en general mejora su estado psicoemocional. Por lo tanto, muchos expertos aseguran que el entrenamiento de las características cardiorrespiratorias y de agilidad física de los niños influyen en su calidad de vida, ósea en su nivel de felicidad. Todo esto resalta la importancia de que los padres y/o tutores promuevan la actividad física entre las nuevas generaciones.
